martes, 14 de abril de 2009

Distance

martes, 14 de abril de 2009
-¿Qué tienes?

- No, nada.

-Estás raro...

-Perdoname, es solo que no lo puedo hacer.

- ¿Estás pensando en ella verdad?

- Si

- Deberías olvidarla.

- No quiero, no puedo hacerlo. Lo intento cada día, trato de no pensar en ella, trato de ahogar su recuerdo en las calles, intento borrarlo embriagándome, o peor aún, intento buscar a personas como tu para olvidarla. Perdoname.

- No te preocupes, te entiendo. Lo que no entiendo es por qué te atormentas tanto pensando en ella.

- No me duele pensar en ella, no me duele saber que ella ahora está lejos de mi, quizas con sus amigas y amigos en una fiesta, quizas en su casa viendo la televisión. No me duele pensar que ella mañana se levantará e irá a la escuela como cada día... Me duele saber que nunca estuvo conmigo a pesar de que la tuve entre mis brazos tantas veces...

365 días de soledad. Distance

jueves, 12 de febrero de 2009

Cita...

jueves, 12 de febrero de 2009
Aún recuerdo las primeras palabras que me dijo cuando comenzamos a salir:

¿Llegarías a amar a alguien como yo?


365 días de soledad. Cita...

miércoles, 28 de enero de 2009

Algunas notas sobre algo que no existe

miércoles, 28 de enero de 2009
Creo que lo más complicado al al escribir sobre esto es que no sé por dónde comenzar... para ser sincero no sé ni siquiera cómo comenzó; todo empezó sin que yo lo notara. Es raro creer que todo cambiara tan rapido. Un mes atrás solo eramos dos personas que apenas se conocían... apenas nos dirijíamos la palabra y de un momento a otro todo cambió.

Ella, para mi la mujer perfecta, linda, amigable, tolerante, tierna... la mujer que jamás creí encontrar en este mundo que siempre he considerado vacío. Una persona en la cual creer, en la cual confíar, alguien que siempre estába a mi lado cuando me sentía mal, cuando algo salía mal. Aún hoy sigo sin creer que eso haya sido real.

Su mirada, su sonrisa; siempre me estemecía al verla sonreír y no me importaba quedar como el más grande idiota del mundo por verla sonreir, por ver esa sonrisa tan sincera que siempre me mostraba. Aún recuerdo que al sonreír ella se apenaba, y sin embargo, esa reacción se me hacía linda, incluso hoy se me hace linda y hace que la ame aún más.

Sus labos, cómo olvidar sus labios si se han vuelto la más grande droga que tengo. Mi adicción a ellos es inmensa. No sé qué haría si no pudiera sentirlos solo una vez más, si no pudiera todarlos una vez más...

Su voz, aquella dulce voz diciendo mi nombre, contandome sus cosas, narrandome su día... platicando sobre cualquier tonteria que yo fuera capaz de inventar... y ese dulce tono que tiene cuando dice “te amo...”

Y un sueño, el sueño que tengo de ella desde hace tantos años atrás...

365 días de soledad. Algunas notas sobre algo que no existe.

jueves, 8 de enero de 2009

Days...

jueves, 8 de enero de 2009
9:32 am, despierto, un día más comienza para mi, aunque sé que es un poco tarde realmente no me importa. Me levanto de la cama y prendo la computadora, muchas veces la dejo encendida por la costumbre ya que muchas veces no hay nada que me llame la atención. Salgo del cuarto y voy a la cocina, tomo un poco de agua, se siente algo de calor y hoy tampoco tuve una buena noche. Regreso al cuarto, a ese cuarto que ahora parece más la celda de un prisionero a un lugar de reposo. La computadora termino de cargar el sistema, pongo algo de música, la misma música de las mañanas desde hace... no recuerdo realmente cuanto tiempo. Me veo en el espejo y no logro reconocerme, dónde quedo aquél chico que tenía tantas ilusiones y sueños?, aquél chico que creía que podía hacer tantas cosas?... no lo sé, ahora solo se dedica a caminar sin un rumbo fijo.

Me preparo para ir a la escuela, esto de vivir lejos de ella es cada día más molesto, aunque no puedo darme el lujo de conseguir un lugar más cerca y para ser sincero no quisiera pasar demasiado tiempo en la ciudad. En el transporte duermo más, ¿desde cuándo duermo tanto? quizás desde que me dí cuenta de que solo en sueños puedo estar con ella.

2:00 pm, en la escuela sigo la rutina de todos los días, camino por los pasillos buscando a mis amigos, a esos tipos con los que al menos día a día hacen que deje de pensar un momento en ella pero utimamente me pregunto de qué sirve eso, si al final su recuerdo siempre regresa y no puedo hacer nada para evitarlo. Muchas veces creo que este recorrido lo hago buscando inconcientemente su silueta en algún lugar, aunque sé que ella no tiene motivos para estár aquí.

2:05 pm, hora de ir al curso, no puedo darme el lujo de faltar o llegar tarde todos los días, sé que tengo un límite de faltas y no quiero rebazarlo, no antes de el final del semestre, que es cuando menos ganas tengo de venir a la escuela. Camino por el pasillo que tantas veces recorí a su lado. Estoy cada vez más cerca de ese edificio donde tomaré el curso, cada paso que doy, cada lugar que veo no hace sino recordarmela... a veces quisiera estar aún más ciego para no ver esto y así, quizás, dejar de pensar en ella. El telefono suena... el número que marca... lo conozco, me lo sé de memoria... lo marqué tantas veces en otras ocaciones, escribí tantos mensajes a ese número... aún hoy al ver el telefono me pregunto, ¿cuándo comencé a escribir mensajes que no enviaré?.

Vuelve a sonar, mi mano tiembla antes de aceptar esa llamada....
- Hola...?
- Hola, cómo estás?

Preguntas cómo estoy?... tienes el valor de preguntarme cómo estoy después de lo que pasó entre nosotros y lo que me hiciste ese día?!
- Bien gracias... y tú?
- Bien también.
- Qué bien!

Jamás creí que pudiera ser capaz de controlarme para decir eso... hubiera deseado colgar el telefono y no volver a recibir una llamada tuya... no volver a saber nada de ti.
- Oye...
- ¿Qué pasa?
Qué pasa... cómo si realmente quisiera saber qué es lo que tienes... quisiera gritarte que no me llames, que no me busques... que me dejes en paz.

- ... te extraño.


365 días de soledad. Days...

lunes, 15 de diciembre de 2008

Reencuentro

lunes, 15 de diciembre de 2008
¿Cuánto tiempo ha pasado desde entonces?, no mucho realmente, quizás esa sea la razón del por qué sus palabras aún resuenan en mi cabeza, del por qué mi piel aún recuerda su roce. Debo ser un idiota por estar aquí creyendo que ella realmente vendrá, pero después de todo eso aún quiero creer en ella, aún quiero confiar en ella sin importar lo que ha pasado.

El tiempo se hace eterno, cada segundo que pasa mina poco a poco las ganas de esperar. Creo que lo más factible es irme pero algo me retiene, no sé por qué pero aún tengo esa costumbre de esperarla el tiempo que sea necesario, no sé por qué lo hago, pero no puedo evitarlo.

Camino por el lugar, no es raro, ya había estado aquí en otras ocasiones... pero esta vez es diferente. En otros momentos habríamos llegado juntos, hubiéramos caminado hasta esas mesas y pedido un café, platicar un rato, intercambiar esas estúpidas risitas que nadie sabe por qué pero se te escapan. Ella jugando a embarrarme la espuma del café en la cara y yo intentando esquivarla... ¡diablos! Ahora creo que lo mejor hubiese sido dejar que ella hiciera lo que quisiera.

Ese sentimiento de culpabilidad me vuelve a llenar, si, sé que nunca supe cómo debería comportarse una persona en una relación, nunca supe qué decir, nunca supe qué hacer... siempre con esas dudas atormentándome.

El momento de la reunión se acerca más, ahora maldigo haber llegado temprano, debí llegar un poco tarde y ver de nuevo esa reacción suya al verme llegar, pidiéndole una disculpa por el retraso y ella diciendo que siempre me esperara...

Ella diciendo que siempre me esperara... sus palabras vuelven a resonar en mi cabeza, todas y cada una de ellas, incluso esas donde ella aseguraba quererme. Aún hoy me pregunto si realmente ella conocía el significado que encierran esas palabras.

Falta poco para la hora acordada, no espero que llegue puntual, nunca fue su estilo hacerlo pero...

- ¡Hola!.
- Ho... Hola... ¿cómo estás?.
- ¿Bien y tú?.
- Bien, creo.

Ella me abraza y yo solo puedo hundir mi cara en su hombro... levanto la mirada y...

-Mira, te presento a mi novio...

365 días de soledad. Reencuentro.

jueves, 30 de octubre de 2008

Enjoy the silence...

jueves, 30 de octubre de 2008
Imagina por un momento, ella y tu sentados mirando algún lugar del vacío. El aire sopla levemente aliviando un poco la temperatura, las ramas de los árboles se mecen suavemente al paso del aire, las flores y el pasto le siguen el paso a ese baile sin fin.

Ella voltea y te mira pero no dice nada, sabes que intenta decir algo por la expresión en su rostro, pero no lo hace quizás porque no sabe que palabras usar en ese momento, quizás porque no está lista para decirlas. En ese instante giras la mirada a ella y se observan frente a frente.

Ese instante, su mirada sosteniendo la tuya, su respiración al compás de tu respiración, tu mano tomando la suya... ese instante, donde cualquier palabra sobra. No hay ruido. solo el sonido producido por la suave brisa del aire chocando con los arboles y entonces acercas tus labios a los de ella, más cerca, cada vez más cerca...


 
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